"Si
no hay ni una sola posibilidad de aspirar a otra cosa, si desde niña todo lo
que te enseñaron fue que tenías que tener un solo objetivo, ¿qué te queda por
desear? Eso que anhelaste toda tu vida, ¿cuándo empezaste a quererlo? ¿Lo
deseaste tú o lo desearon por ti?"
Hay
momentos que marcan un antes y un después en nuestras vidas. Después de un
punto de inflexión, a veces, dejamos de reconocernos y tenemos que redescubrirnos,
aceptar nuestro nuevo yo. Este es el tema del libro: el cambio personal, el
autoconocimiento y la autoaceptación.
"Hace unos meses era alguien distinto. Hace unos años, un completo desconocido incluso para mí mismo. Tal vez no sea nadie en particular y solo esté deviniendo en versiones que se construyen y se desmoronan a cada paso."
Félix
huye, asfixiado, tan lleno de dudas que no se reconoce. Algo ha pasado en su
vida que le obliga a alejarse, aunque pronto se da cuenta de que no es posible
huir de uno mismo.
Este
libro narra una historia en dos tiempos que se intercalan. Por un lado, en
primera persona, Félix nos narra su vivencia actual, su huida a Asia, con la
que intenta encontrar respuestas y conocerse. Aparece un nuevo yo, que asume
riesgos, que viaja con desconocidos, que prueba nuevas experiencias, pero que
no deja de hacerse preguntas. Por otro lado, en tercera persona, se nos
presenta la niñez y adolescencia de un chico tímido, introvertido, que comienza a perderse. Así vamos
encajando las diferentes piezas que nos permitirán entender el puzle.
Y esa ha sido, para mí, una de las mejores experiencias del libro, el descubrimiento de la pieza esencial, la que une el pasado y el presente, la que explica el porqué del sufrimiento de Félix. El final cierra perfectamente el círculo, al reaparecer pasajes del primer capítulo, dando así sentido a estos pasajes iniciales y a toda la historia. De repente, el lector lo comprende todo.
Son dos relatos paralelos, pero diferentes. Cada uno aporta algo. El del pasado es una narración de hechos, que entretiene mucho, de la que el lector quiere saber más. Félix de niño, Félix en una familia encantadora, Félix que atraviesa una adolescencia llena de escepticismo, de rabia. Félix y su primer amor.
Él respira por la boca, inhalando como si le faltara el aire.
Ella respira por la boca exhalando como si le sobrara el aire.
La
historia del presente, sin embargo, obliga a parar, a coger aire, a pensar. Llena de interrogantes,
de reflexiones sobre la personalidad, el crecimiento, la religión, la
psicología, la ansiedad, el deseo, el cambio, la redención… el lector se
pregunta, a medida que lo hace Félix, sobre sí mismo.
Vivo
preguntándome por qué hago lo que hago, por qué digo lo que digo, por qué
siento lo que siento, por qué soy como soy, pero pocas veces me pregunto por
qué soy. ¿Por qué, entre tantas posibilidades que existen en este mundo,
incluyendo hasta la posibilidad de no ser, soy?
Una lectura muy entretenida y muy recomendable. Gracias al autor por hacérmela llegar.

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